Me disculpo de antemano si me muestro intensa, abrumadora e incluso algo excitada en esta entrada, pero si habitualmente me resulta difícil ser objetiva y crítica con las peliculas que me gustan, con "Midnight in Paris" más que difícil, me es ciertamente IMPOSIBLE.
Imposible no deleitarse con el ingenio, el buen gusto y la originalidad de una fascinante historia que prefiero no desvelar en este post por ser precisamente su principal encanto.
Imposible no encontrar en ella todo lo que se debe encontrar en una película: diálogos entretenidos pero sin desmerecer la inteligencia, situaciones ocurrentes e inauditas pero también cercanas y deseadas.
Imposible no entusiasmarse al apreciar los parecidos razonables de sus actores con los personajes que interpretan.
Imposible no retener entrañables escenas Allenianas en nuestra memoria tras haber disfrutado de esta fabulosa fábula Parisina!.
De acuerdo, algunos se llevarán las manos a la cabeza por la perspectiva tipo "Españoles en el mundo" o "Callejeros viajeros" que nos ofrece Woody de la capital francesa al comienzo de la pelicula, pero ¿a quien le amarga recorrer parte de los rincones más bellos del planeta al son del "Si tu vois ma mère" de Sidney Bechet desde nuestro asiento de una oscura sala de cine?.
De acuerdo, en Cannes se cuenta que el aplauso fue poco generoso y demasiado educado. Está claro que para algunos será su mejor película desde que comenzara su declive con "Celebrity" en 1998 (opinable por supuesto) y para otros sólo una prolongación de sus anteriores obras simétricas.
Pero lo cierto para mi, y espero poder demostrarlo ahora, es que Allen no hace sólo un tipo de película aunque en su estética, estilo y principales temas (hipocondria, muerte, pesimismo, sexo, raza, la plácida odisea de las ciudades, la cuestionad "incultura" del ciudadano norteamericano, la identidad...) sea transversal, siempre consigue introducir toques de distinción convirtiéndolas en únicas.
Asi pues, "El Dormilón" y "Bananas" son dos grandes farsas; "Otra mujer y "Maridos y Mujeres" se caracterizan por su complejo dramatismo, "Misterioso asesinato en Manhattan y "Sombras y Nieblas" manipulan el misterio, en "Acordes y desacuerdos", "Días de Radio" y "La rosa púrpura del Cairo" nos paseaba por otras épocas, y se tomó ligeramente más en serio los crímenes en "Match Point" y Delitos y Faltas". También se atrevió con el musical en "Todos dicen I love you" e incluso se aventuró en el falso documental "Zelig" a emplear nuevas técnicas de rodaje.
Me muero por destriparla para después recrearme en cada uno de sus encantos, pero por solidaridad con vosotros, grandes cinéfilos, no lo voy a hacer, me he limitado a manifestar mi rotundo YES ALLEN CAN! y a esperar que si podéis, no renunciéis a 94 minutos de genial ingenio.






