30.3.11

Una de Sci-Fi: "El increíble hombre menguante"

Mientras preparo la segunda parte de "Una dama brillante", mi particular homenaje a Liz, me he entretenido preparando este post sobre una película que no tiene nada que ver con Liz pero que he recordado estos días y que siempre he querido comentar. Bienvenidos a una de Sci-Fi!

Espero no ser la única que descubrió que existía la película "El increíble hombre menguante" gracias a "El amante menguante" en  "Hable con ella". de Almodóvar. Recuerdo lo que me impactó la originalidad de la idea de Hilario Muñoz, su director, y adoré el ingenio artístico de Pedro al incrustarla en su película.

Luego supe que había sido inspirado por la película de ciencia ficción de 1957, "El increíble hombre menguante". Me picó tanto la curiosidad que en cuanto tuve la oportunidad me dispuse a descubrirla. Creo que fue una de mis primeras experiencias en este género. Desde el play hasta el The End mantuve el interés y el asombro. El argumento es bastante claro y sencillo: cuando Scott Carey comienza a encoger debido a su exposición a una combinación de radiación e insecticida, la incapacidad de la ciencia médica para diagnosticar el problema hace que tenga que sobrevivir a toda clase de amenazas, cada vez de "mayor tamaño".

La primera escena de Scott y su mujer en un barco en medio del océano ya es premonición de que algo no demasiado bueno les iba a suceder. 6 meses después Scott comienza a encoger cada vez más y más, hasta que se convierte en algo tan insufrible que desprecia todo lo que le rodea, incluso a su mujer que aguanta con dedicación y paciencia sus malhumoradas reacciones. 

Una de las escenas principales le sitúa bajo la amenaza de un gato que entra accidentalmente en el hogar y le ataca. A consecuencia de la batalla, termina en el sótano para misterio de su mujer y su hermano quienes al no hayar rastro de el, deciden darle por muerto. Asi, Scott permanece el resto de la pelicula combatiendo por sobrevivir a las duras pruebas a las que se debe enfrentar en su nuevo entorno.

Un diálogo poco adornado y una trayectoria narrativa muy funcional, sugiere que los momentos más brillantes de la película se hayan en las interacciones de Carey con los objetos y seres vivos (desde un equipamiento médico hasta depredadores y parásitos) que transforman su encogimiento progresivo en el pretexto que mantiene el suspense hasta su culminación en su aterrador encuentro con una araña gigante (para su medida), un combate por la supervivencia del que no desvelaré su final, pero que nos lleva a cuestionar la dimensión y el sentido de la existencia.

No he leído la novela de Richard Matheson, que inspiró la película, pero en algunas de las escenas se percibe un guión que no sólo nos conduce a un universo de transformación física y terror sino que también profundiza en las implicaciones psicológicas y éticas de un hombre que se convierte en un algo un tanto inédito. La película oscila entre lo doméstico y lo cósmico, desde la urbanidad del hogar hasta la superficialidad de la casa de muñecas, todo tiene su simbolismo.

En cuanto a la dirección, la trayectoria de Jack Arnold,  está marcada por la realización de numerosas películas sci-fi entre otras, destacan: Ensayo dramático, Llegó del más allá, Tarántula o La mujer y el monstruo. En esta ocasión Arnold y su equipo de efectos especiales hilan fino para conseguir que la situación de Scott parezca lo más real posible dadas las limitaciones de aquellos años.

Para sacar explotar la originalidad de un guión semejante, y aprovechando la evolución de la tecnología, durante los años 80 y en clave de comedia,
2 películas parodiaron al hombre menguante: en 1980, Joel Schumacher dirige a Lily Tomlin en "La increíble mujer menguante" y unos años más tarde en 1989, se estrena: "Caríño he encogido a los niños".                               

No las comento porque ni siquiera las conozco demasiado pero destaco su existencia porque son peliculas que frivolizan con la realidad del hombre menguante, sin piedad por el hombre que dejó de ser hombre para convertirse en un ser extraño, un ser de ciencia ficción.                     

27.3.11

Una dama brillante (1a Parte)


En el año en que yo nací, Liz Taylor estrenaba "El pájaro azul". Fue en 1976. George Cukor la dirigió y pasados unos años después de su estreno declaró que "Hice todo lo que pude. Lo intentamos, pero no funcionó. Era un proyecto más bien descabellado. Demasiado dulce todo. Es una película que preferiría olvidar." Hasta entonces Liz había rodado de todo unas menos y otras más exitosas en taquilla, pero podía presumir de un palmarés envidiable para ser una belleza, un rasgo que abre muchas puertas, pero que en ocasiones impide reconocimiento del talento. Vivió la vida de manera intensa y apasionada parecidos, incluso superando algunos de sus personajes. Su rostro fue, es y seguirá siendo la envidia de cualquier mujer. Las dedicatorias a Liz son abrumadores, la red está que estalla y ella no se merecía menos, ya sólo por esos ojos, se había ganado el cielo. Es tiempo de revisar su filmografía más destacable.


En 1950, con 18 años, Liz da vida a una dulcemente caprichosa y presumida Amy en Mujercitas. La crítica la respalda alegando que su interpretación es tan credible o más que la de la propia June Allyson, en el papel de Joe, pero la actriz aún no se encontraba madura, como ella misma confesaría años más tarde "con 16 años yo era una emocionalmente una niña que se encontraba atrapada en un cuerpo de mujer".  



Liz luce como nadie la gabardina en El padre de la novia, película en la que interpreta a la hija adorable y casadera de Spencer Tracy. Una comedia ligera y entrañable, iluminada por la presencia radiante de Liz. La pelicula fue un gran éxito financiero pero para Liz, esta cinta representaría su primer encuentro con la estrategia publicitaria de Hollywood, tras haberla animado a contraer matrimonio con sólo 18 años con el heredero del imperio hotelero Nicky Hilton. Ciertamente, MGM logró su cometido, la pelicula obtuvo una buena aceptación. Liz no terminó de redondear el suyo: su matrimonio con Nicky sólo duraría 6 meses.


Su primera gran oportunidad adulta llegó con "Un lugar en el sol". La película de George Stevens estrenada en 1951, contaba con la participación de Liz y de Monty Clift quien llegó a admitir que ella era la única mujer que le estimulaba sexualmente. En la cinta, Liz da vida a una bella joven de familia acomodada de la que Clift se enamora y por la que será capaz hasta de matar. Liz llegó a admitir que fue con esta pelicula con la que sintió actriz por primera vez.


La siguiente película que la catapultó a la popularidad fue Ivanhoe, pero antes y curiosamente, Liz actúa de figurante en la pelicula de Mervyn LeRoy,  Quovadis. Liz nisiquiera aparece en los títulos de crédito, fue una aparición fugaz resultante de un favor del director a la actriz. Según cuentan, durante una pelea en plena luna de miel en Roma con su entonces marido Nicky Hilton, Liz visita a LeRoy que casualmente está rodando la pelicula y con la intención huir de Hilton, le ruega que le de un papel cualquiera en la película. Terminó convirtiéndose en una discreta esclava cristiana llamada Lygia.

Otro de los tempranos papeles de importancia aunque con tintes aún de secundaria, es Rebecca, una joven judía en la Inglaterra del tardío siglo XII que se enamora del protagonista, que da título a la película: Ivanhoe, adaptación del clásico de Walter Scott. En Agosto de 1952, la crítica en el prestigioso "The New York Times" alaba la interpretación de Liz: "una fuerza sobrecogedora se percibe durante la pelicula inculcándo serias lecciones sobre la justicia y la tolerancia. Y todo gracias a Liz Taylor, en su papel de Rebecca y a Felix Aylmer como Isaac, ambos capaces de transmitir con gracia y elocuencia la franqueza de los rechazados judíos".


En 1954, Liz está imparable, estrena 5 películas: The Girl who had everything, Rhapsody, La senda de los elefantes, Beau Brummell y La última vez que vi Paris. Películas interesantes pero sin alcanzar la popularidad hasta que en 1956, llega un relevante papel en su filmografía, el de Leslie Benedict en Gigante. Junto a Rock Hudson y James Dean llenaron salas de cine, pero sin duda la atracción era ella. Su belleza es cautivadora incluso con la cabellera canosa de las escenas finales de la película. No era la primera vez que se ponía a las ordenes de George Stevens, recordemos que la había dirigido con maestría en "Un lugar en el sol". Se cuenta que en esta ocasión, Stevens hizo llorar a Liz hasta ser hospitalizada porque tras la repentina muerte de James Dean, la desesperación y tristeza de Liz no impidieron a Stevens continuar con el rodaje mostrándo una frivolidad que Liz fue incapaz de soportar. Aún asi, Liz finalizó un rodaje que la crítica calificaría más tarde de inteligente y maduro como la dulce esposa sensible y espiritual de un cabezota ranchero interpretado por otro de sus eternos amigos Rock Hudson.


FIN DE LA PRIMERA PARTE

17.3.11

Un marido infiel, un hipocondríaco y 3 hermanas para acción de gracias

"God, she's beautiful", con este pensamiento de Elliot (Michael Caine) observando a  Lee (Barbara Hershey) da comienzo esta maravilla de Allen llamada  Hannah y sus hermanas. Para muchos seguidores de Allen, su mejor pelicula, su obra maestra (y mira que es complicado decidirse por cualquiera de las de Woody).  Fue estrenada en 1986 con actores de la talla de Mia Farrow, Barbara Hershey, Michael Caine, Diane Wiest, Carrie Fisher, y el propio Woody Allen. Conocedora de 3 Oscars, al mejor guión, y mejores actores secundarios para Caine y Wiest.

En este mosaico de Manhattan, cada episodio comienza con una cita en blanco sobre fondo negro simulando una progresión a través de la vida de sus personajes.  La pelicula está organizada como una novela con sus episodios y viñetas, entremezclándose con los explosivos momentos de energía y pasión que desprenden los personajes: un contable enamorado de la hermana de su mujer, un ejecutivo de la TV que teme morir, una vulnerable adicta a la coca y un artista que pretende ser autosuficiente pero tristemente es mantenido por su pareja. El vaivén de acontecimientos y sentimientos se suceden a lo largo de esta pelicula de romance un tanto retro para los urbanitas más nostálgicos.  
Allen es dado a utilizar las reuniones alrededor de una mesa de comida, como puntos de inflexión en la vida de las personas que participan en esos encuentros. En este caso la reunión es en "thanksgiving". La pelicula empieza y acaba en este acontecimiento con una diferencia de 2 años en medio en el que los personajes hacen y deshacen sus historias intercambiando impresiones y matizando su desesperación por lo anhelado. Mickey es uno de ellos.

Es el personaje que encarna Woody Allen y podríamos decir que toda la pelicula está contada a través de sus ojos y su sensibilidad, aunque en realidad no es la de Mickey, sino la de Allen. Desde sus primeras peliculas, Annie Hall y Manhattan en concreto, hemos aprendido a reconocer su tono de voz y su enfoque que es brillante, irónico, temeroso y propenso a la decepción y el fracaso.

Tengo debilidad por la escena en la que Allen y Wiest se citan para un concierto en el que tocan 39 Steps, una banda Canadiense con un único single conocido, el mismo que tocan en la pelicula, titulado "Slip into the crowd", posiblemente fuera de sus fronteras este sería su momento de mayor gloria gracias a Allen. Una de las frases más tronchantes es el comentario que Mickey hace le hace a Holly tras verla esnifar: "You're gonna...you're gonna, burn a hole in your... You're gonna develop a third nostril!"

En cuanto al género, no se trata de una comedia, pero contiene humor, no es una tragedia pero podría serlo si Allen no se empeñara en satirizar la cruda realidad. Ni la tragedia ni la comedia encuentran un hueco propio en esta pelicula en la que hay demasiados invitados.

Es complicado mantener esta entrada reducida porque desde luego que esta pelicula da para mucho, pero me dejo en el tintero la corta pero brillante interpretación de Max Von Sydow como pareja mantenida de Lee, la entrañable y siempre efectiva en su papel de madre tierna y algo alocada Maureen O'Sullivan, la principiante interpretación de Joanna Gleason que interpretaría a la mujer de Allen en su siguiente película, Delitos y Faltas y el poema de Cummings.


Gilda Radner y Gene Wilder en la premier

Hannah y sus hermanas, recaudó 40 millones de dólares, la más taquillera de Allen hasta su mayor éxito comercial en 2005, Match Point. La grandeza de este guión es tal, que algunos incluso han considerado oportuno presentarlo candidato a los Premios Pulitzer, sin haber tenido demasiada suerte en el intento. El final de la cinta invita a la reflexión: intentamos organizar nuestras vidas de acuerdo con lo que leemos, aprendemos y creemos, pero nuestros planes se pierden en un tumulto de emociones.

Si aún no la han disfrutado y explorado, por favor háganlo porque Hannah y sus hermanas está repleta de discursos inteligentes, diálogos cándidos, aventuras gastronómicas y como no podía ser de otra manera, una pizca de charla hipocondriaca, todo ello en el New York que sólo Allen es capaz de mostrarnos y sino que se le pregunten a Gene y a Gilda porque sus caras lo dicen todo!



 

11.3.11

Lo mejor de "Los amigos de Peter"

En 1992, Kenneth Branagh nos presenta  Los amigos de Peter , un cajón desastre de géneros: hay humor, llanto, desesperación, frustración, congoja e incluso diversión, pero lo que más termina habiendo es amistad y sobre todo música, mucha música. Un melodrama cómico de principios de los años 90, con una a mi gusto, muy acertada  banda sonora de los años 80, que incluye temas inolvidables de una de las épocas doradas del pop rock anglosajón.

Desde la entrañable Dont get me wrong, de The Pretenders, y el corazón hambriento del Boss "Hungry heart" pasando por  la denunciadora  "Everybody wants to rule the world" de Tears for Fears, o la conmovedora Give me strength de Eric Clapton. Como era de esperar en una pelicula con este título, no podía faltar el "You're my best friend" de Queen y con The way you look tonight, Branagh nos regala una de las más bonitas y sinceras escenas de la pelicula, aunque  y como curiosidad, mencionar que esta canción no fue incluida en su banda sonora original, algo que los fans echamos en falta y mucho en su momento.



La historia: la enfermedad de Peter sirve como excusa para la reunión de un puñado de antiguos íntimos amigos. Durante los días que pasan juntos, se van conociendo las desgracias y miserias, los pasados inacabados, la aceptación del fracaso y la incapacidad para superar. Los personajes son todos necesarios para conformar un angustioso círculo de fracasados. Hay un alcohólico, una pareja que ha perdido un hijo, un hombre bisexual, una mujer solitaria en busca de un marido y una actriz de carrera que antepone su fama a su matrimonio. Tras una buena dósis de sinceridad regada por carcajadas, enfados, discusiones y rabietas, los personajes retoman sus vidas más conscientes de sus circunstancias. Un punto de inflexión en sus vidas.

Un sencillo pero atractivo guión, concebido por Rita Rudner, que también interpreta y, no por casualidad, a Carol, la chinche mujer de Kenneth Branagh en la pelicula. La historia cuenta que Rudness no le cedió la oportunidad de utilizar el guión a Branagh hasta que este no le asegurara un papel en la misma. Branagh accedió pero como era de esperar, lo sufrió.

El parecido razonble es con la pelicula "Reencuentro" dirigida por Lawrence Kasdan en 1983 con protagonistas de la talla de Glenn Close, Kevin Kline, Jeff Goldblum o William Hurt. Una reencuentro en el que la excusa no es una enfermedad sino el suicidio de uno de ellos. El mismo objetivo, con el mismo método, sólo que una notable diferencia: en "Los amigos de Peter" lo mejor es la música.

8.3.11

Coaching para un culpable

Otto Preminger en 1959 presenta "Anatomía de un asesinato", clásico entre los clásicos del cine "courtroom".  7 veces nominado a los Oscars, sólo obtuvo un Grammy por su banda sonora realizada por Duke Ellington. Con esta pelicula, Preminger debió de romper moldes porque el lenguaje y la temática utilizadas durante el juicio son francos y directos para la era en la que fue rodada, los años 50.

Fue de las primeras películas de Hollywood que retaron al llamado "Código Hays", una serie de normas establecidas por la industria de la censura. La pelicula está basada en la poderosa novela de 1958 de Robert Traver y se centra en el juicio al Teniente Manion interpretado por Ben Gazzara, por asesinato. Manion asesinó a Barney Quill sin lugar a dudas pero, ¿porqué lo hizo? . El fiscal Claude Dancer (un debutante George C. Scott), manifiesta que sucedió durante una rabiosa pelea al Manion descubrir que su mujer Laura, una muy aniñada y sensual Lee Remick, y Quill tenían un affaire. Paul Biegler (James Stewart), que prefiere pasar su tiempo pescando, pero a quien la investigación de tramas no deja de interesar, sostiene que el asesinato sucedió al Manion conocer que Quill había violado a Laura. El juicio es un asunto de tira y afloja repleto de giros inciertos, siempre con el profundo entendimiento de los dilemas inesperados y decisiones intrépidas que enfrenta a los litigadores, aunque no deja indiferente la relación entre Biegler y su cliente a quienes se le puede atribuir una de las conversaciones más recordadas y relevantes de la cinta, cuando Biegler en una de sus sesiones de entrenamiento a Manion, le sugiere que el enfado no es un argumento de defensa y consigue que Manion asuma que "debí de estar loco", a lo que Bielgler responde,  "bien Teniente, mientras tanto, intente recordar cómo estaba de loco..."


De la película, destaco la manera en que los abogados se desplazan por la sala con una soltura envidiable, le dan ganas a uno de tener la picardía y el acierto que muestran en la sala, y también la agradable sorpresa llamada Eve Arden, una actriz de estrecha filmografía y toda secundaria (destacable en "Alma de suplicio" de Curtiz) que encarna a una ágil pepita grilla que apoya y asiste a los abogados con picardía y seguridad, pero para mi generación siempre será la directora del colegio Rydell en Grease, aunque sin duda, el personaje de la pelicula que más me ha cautivado ha sido el juez Weaver. Su señoría me transmite inteligencia, serenidad y convicción en sus palabras, quizás porque en la vida real no era actor sino juez.  Cuentan que el papel de juez le fue ofrecido a Spencer Tracy y a Burl Ives, pero finalmente lo obtuvo Joseph Welch, conocido por representar a las fuerzas armadas norteamericanas durante los juicios conducidos por el Senador Joseph McCarthy. Welch protagonizó un  célebre episodio en la historia norteamericana cuando le preguntó al senador: "no tiene usted sentido de la decencia señor?. Es notorio, que Welch aceptara sólo a cambio de que Preminger permitiera que su mujer formara parte del jurado de la película, un juez con capacidad negociadora. 

Concluyendo y para no dejar fuera a Lee Remick, aunque no es actriz de mi predilección, aprecio el dulce misterio en el que nos envuelve su personaje, atrapada por la masculinidad de su marido el Teniente, es pertinente mencionar que Remick fue el segundo plato para el director, quien decididamente la escogió para reemplazar a Lana Turner, por la que no sentía ningún afecto.

La premiere tuvo lugar en Detroit y el despliegue de medios y actividades le revelaron como una de las premieres más impactantes como polémica causó entonces la pelicula de Preminger.